No ando con nadie en especial

Últimamente he descubierto una herramienta que me salva de todo tipo de preguntas incomodas, juicios y consecuencias a nivel social, pero sobretodo familiar… He de confesar que la descubrí por estar involucrada en una relación (que aunque me ha hecho increíblemente feliz y disfruto demasiado) no entra en los límites de lo usual, al menos para personas de la edad de mis padres, tíos y abuelos, y se puede prestar fácilmente a juicios y malas miradas.

Esta técnica que les voy a regalar tiene un 99% de éxito (para huir) en caso de preguntas tipo “¿y tu qué?” o “¿en qué andas?”, “¿con quién estas saliendo?” y demás variaciones. Es tan simple como utilizar la frase “no ando con nadie en especial” (lo cual no significa que no andes con alguien especial), son simples 6 palabras que te salvan de largas e incomodas conversaciones sobre tu vida personal, relación (o relaciones) y juicios.

Todos tenemos una persona en la familia que siempre está increíblemente interesada en nuestros asuntos personales y sobretodo en nuestras relaciones, esta herramienta nos salva en todo momento de dar explicaciones a este tipo de sujetos. No andar con nadie especial te protege de largas conversaciones sobre quien conviene y quien no, críticas de sujetos y errores anteriores.

Es efectiva cuando en verdad no estás saliendo con nadie en especial porque te ahorra conversaciones con familiares que se preguntan si vivirán para ver el día de tu boda. Pero es especialmente efectiva en esos momentos en que estás involucrada en cualquier tipo de relación que a ojos de otros no sería conveniente; por ejemplo ese “amigo” que te ayuda a no pasar los viernes sola después de una larga semana de trabajo, o aquel romance con el chico (o chica) que se estaba graduando de Bachiller cuando tú te graduabas de la Universidad, e incluso salva a todo aventura, o aventurero, que se entrega a un romance con alguien que no está disponible…

Puede llegar incluso a convertirse en una especie de código con tus amigas, sobretodo con aquellas amigas solteras a las que les gusta salir a “divertirse”… mejor dicho: salir POR divertirse. Y aunque sea un poco “inmoral” por decirlo de alguna forma, es la forma perfecta de justificarte frente a tu madre o padre preocupados por tu vida amorosa, evitando una explicación sobre los diferentes planes con diferentes “amigos” durante la semana.

Telenovelas a domicilio

Por alguna razón las situaciones inverosímiles suelen perseguirme a mi y a mi grupo de amigas… Esta historia fácilmente se posiciona entre las cosas más enredadas que he tenido en mi vida… por eso la veo ahora básicamente como una telenovela, y es a domicilio porque no importa a dónde fuera iba a perseguirme.

Hace aproximadamente unos 8 años comienza esta historia, que nunca imaginé sería tan larga… entro a un salón de fiestas, a una celebración a la que no fui invitada, porque (como buena venezolana) vine “con una amiga”, quien por cierto, tampoco había sido invitada. El hecho es que entro caminando en todo mi esplendor de 16 años (que no era mucho si consideras la reciente operación de cordales) y conozco a dos chicos que marcarán mi vida de varias formas, chicos que me enseñaron cosas divertidas, y otras menos chéveres, que me pegaron sus vicios, manías y fanatismos, y a los que tengo que agradecer por un 60% de la persona que soy hoy en día.

Total es que este encuentro va a cambiar mi vida, mi perspectiva de las cosas y demás exageraciones que ustedes podrán hacer después, porque ellos transformaron 5 años de mi vida en una telenovela, a veces rosa, a veces de un humor bien negro, y en otras ocasiones de un rojo pasión bien interesante.

No les voy a contar todo, solo un resumen para que puedan entender y disfrutar con gusto el cierre de toda esta historia. Llego y me “enamoro” (eso que uno a los 15 jura que es amor y decide casarse, tener hijos y todo aquel tarantín) de uno de los chicos, chico que por cierto es quien en un lapso de 3 meses aproximadamente me prometerá el mundo para luego destruir, pisar y escupir los pocos pedazos de mi corazón como todo buen adolescente guapo a sus 16 años. No está demás decirles que luego fui yo quien, llegada la ocasión correcta, le pagó empatándome con su mejor amigo (que era el otro chico) teniendo en mano su declaración jurada de amor en una carta (y un disco de Foo Fighters que todavía conservo y adoro GRACIAS!) que no representaba más que la oportunidad perfecta para mi veganza (vale acotar que me empaté con su mejor amigo por total adoración gusto y cariño, no por venganza, pero nunca estaba demás aprovechar) y tuve dos excelentes años con el novio perfecto, a quien por tener simples 18 años también dejaría destrozado (y que hoy en día me arrepiento como nunca, lo siento…)

Y como es de suponerse, ellos que solían ser mejores amigos, ya no lo son; y como en toda buena telenovela, a pesar de los buenos 2 años que tuviste con el otro, nunca olvidé al primero, a pesar e haber sido capaz de caminar por encima de él.

Ya llevamos 3 años de novela y aquí es donde todo esto no se vuelve más que una cruel sátira o drama con un buen toque de humor negro. Lo ví de nuevo, me di cuenta de que NUNCA lo superé (ni a él ni al trauma que me regaló de por vida) porque mi primer pensamiento al verlo es “que bello es, lo amo” (TODOS sabemos que esto no es amor, fue una simple exageración). Me dejo llevar, salgo con él de nuevo, encantada de la vida porque sé que es capaz de hacerme demasiado feliz (así como demasiado miserable dependiendo de sus ánimos, pero omití lo miserable porque hacer esto SIEMPRE es conveniente) y llega mi cumpleaños… Oh mi amado cumpleaños que usé para destruir sus esperanzas 3 años atrás… y posiblemente en modo de venganza el escoge esta fecha para tener “la conversación”, esa a la que todos le tememos cuando alguien nos dice “tenemos que hablar” y de pronto no podemos respirar, sudamos, se nos acelera el corazón y todas aquellas cosas horribles que nos hace el pánico… el hecho es que me toca pasar mi cumpleaños escuchando que no soy lo que está buscando, por supuesto disfrazado de un “no eres tu soy yo”, “te quiero” y un “eres perfecta pero no para mi” (cosas que TODOS decimos para amortiguar la cachetada que le estamos dando a esta persona que muere por nosotros).

He de admitir que lloré por 20 minutos o más… sin parar… así que siéntete satisfecho, obtuviste tu venganza… pero esto NO fue suficiente y aquí es donde todo comienza a caer en la dimensión de lo ilógico, satírico y surreal.

Es mi cumpleaños así que decido huir a la playa a “pasar el mal rato” pero el mundo es cruel y tiene que jugarme una pesada, así como para medir mi tolerancia… te vas LEJOS, allá donde casi no llega señal de celular, donde no hay baños ni cocinas… allá donde se supone que no hay gente y SORPRESA al llegar a aquella playa TOTALMENTE DESIERTA lo primero que veo es su carro, ahí sin ninguna explicación, pero si con unas cuantas mujeres, pero no importa, la playa debe llenarse y habrá gente MUCHA GENTE entre nosotros dos… pues no, se cae un puente y BINGO! No llega más nadie a la playa…

No contento con esto viene a “explicarme” que el estaba saliendo con alguien… que obviamente está ahí, pero… ¿por qué perder su tiempo? En ese mismo momento me besa y paso un fin de semana siendo la otra… (cosa que tengo que grabarme en la mente para NO volver a hacer, porque… escuchen bien NO FUNCIONA).

Total es que después de mi fin de semana de ser la otra (donde irónicamente recibí mas atención que cuando era la principal) entro a un local, ahí si en todo el esplendor de mis 21 años y es aquí donde llega el desenlace de esa novela…

Aparece mi exnovio (SI! El exmejor amigo también) y sin más lo saludo y me entrego a bailar y disfrutar con mi chico “recuperado” hasta que parece la chica de la playa y decide “hablar con el” que desde mi punto de vista fue más un “hablarle a él” (porque además el aseguraba odiarla ahora y quien sabe que más). Mientras esto pasa mi mejor amiga acaba de conseguir al chico con el que ella está saliendo besando a una mujer que resultó tener dos hijos y por eso está ligeramente molesta.

Sigo bailando relajada y termino por presentarle unas amigas a los amigos de mi chico, todos disfrutamos, y la velada termina con la otra chica lejos, yo besando al chico que me gusta, su amigo bailando con mis amigas que acaba de conocer y mi mejor amiga perdonando al tipo con el que salía… ¿Todo bien no? Es el desenlace perfecto para una historia que se tardó 5 años en llegar a este punto.

El problema está en que después del “vivieron felices para siempre” mis amigas que acaban de conocer a este grupo de gente terminan cruzando la línea, mi chico termina empatándose con una de ellas y demostrándome una vez más que es capaz de romperme el corazón, pisarlo y escupir en las piezas que quedan, porque el es quien me trae esta telenovela directo a casa, o mejor dicho, entrega a domicilio a cualquier parte del país aparentemente.

Y esto no es más que la prueba de que las cosas SIEMPRE pueden ponerse peores.

Consejos para chicos

Esto no es más que el resumen de una conversación de amigas, que ahora se traduce en una serie de consejos para hombres, o niños como nos gusta llamarlos en nuestra actitud super infantil de niñas de más de 20 años… esto no significa que toda mujer está buscando alguien que haga todo esto (ninguna mujer es igual) solo son cosas sencillas que probablemente te llevarán un paso más allá y te darán demasiados beneficios dentro de una relación… posiblemente también nos estamos echando la soga al cuello porque funcionan para solo jugar con nosotras… pero aquí les dejamos 14 consejos para entrar, mantenerse o simplemente abrir el corazón de casi cualquier mujer que conocemos.

  1. Dile que la quieres, en cada oportunidad, no dejes que sienta que das por sentado como está tu corazón.
  2. Demuéstrale que le importas, no necesitas flores, chocolates o regalos, solo gestos, una sonrisa y una palabra que se lo asegure.
  3. Déjale saber que se ve bien, no sabes todo el tiempo que toma prepararse para poder verse así… afeitarse o depilarse, sacarse las cejas, peinarse, maquillarse, entre muchos otros rituales de belleza femenina que ustedes hombres desconocen (la mayoría duele por cierto).
  4. Tómale la mano, no la dejes pensar que está sola.
  5. Abrázala de vez en cuando, aunque los besos suelen ser lo más común, un abrazo a veces dice mucho más.
  6. Aunque no sea lo tuyo, de vez en cuando no está demás demostrarla que la quieres en público, la burla nunca va a ser tan grande como la recompensa… un beso, un abrazo y tomarla de la mano es suficiente, lo material no significa nada al lado de esto.
  7. Trata de recordar las cosas que te dice, no todas, pero algunas, para que de vez en cuando le muestres que le estas prestando atención.
  8. No importa si no tiene la razón, defiéndela frente a los demás, espera estar a solas para criticar su posición o decirle que se equivoca.
  9. Sabemos que no pueden manejar las lágrimas, es más sencillo de lo que creen, ni siquiera tienen que pensar mucho, un “todo va a estar bien” acompañado de un abrazo es suficiente para que ellas se vayan.
  10. Todas sabemos que nuestras amigas son insoportables, pero no se lo digas, tu también tendrás algunos insoportables y ella no te dirá cuánto odia salir con ellos.
  11. Siempre hay mujeres mucho más impactantes y bellas que nosotras, está permitido verlas, eso no es problema, pero resaltar las cualidades que nosotras no tenemos comienza a ser un problema para nuestra autoestima después de la quinta vez… así como tu, nosotras también sabemos lo que nos hace falta, o nos sobra.
  12. Sorpréndela de vez en cuando… con algo tan sencillo como un cambio de planes, o aparecerte cuando no espera verte.
  13. No siempre es tan divertido salir a comer como cocinar juntos (incluso cuando alguno de los dos no sabe cocinar).
  14. Sabemos que para uds niños dormir abrazados no es lo más cómodo, y que necesitan espacio, pero de vez en cuando abrázala al menos hasta que se quede dormida