A la velocidad equivocada

Acabo de darme cuenta de algo: los estándares de relaciones y de cómo estas deben comenzar están bien jodidos entre mi grupo de amigas.

Les explico por qué. Hace meses conocimos a un sujeto A, Sujeto A es un tipo increíblemente guapo, con un estilo incomparable y definitivamente un joven muy cool (al principio pensábamos que era un douche o un imbécil, pero una visita a su casa comprobó lo contrario).

Pero siguendo con la historia… después de conocerlo en una situación un tanto extraña, pero en todo su esplendor lo volvimos a ver otro día (donde hemos de admitir que básicamente lo perseguimos porque solo fuimos a ese lugar porque sabíamos que estaría ahí después de un complejo proceso de stalkeo digital).

Posterior a eso vinieron dos encuentros fortuitos (uno más que el otro que si fue medio forzado) y por último una salida donde al fin pudimos cruzar palabras lógicas por largo rato con el sujeto en cuestión que terminó en una borrachera innombrable y un ratón infernal (sin contar algunas lagunas mentales que no me dejan leer muy bien la situación). Y que desencadenó un plan donde sin duda alguna volveríamos a verlo.

Ahora la explicación del porqué nuestros estándares de cómo debe comenzar algo están muy jodidos: Entre todo esto pasaron aproximadamente dos meses, dos meses donde jamás cruzamos una palabra con el susodicho, donde el máximo intercambio fue por Redes Sociales. Y como en la última salida no ocurrió nada ya nuestra conclusión es que me encuentro en el Friendzone ¿Les parece lógico? Porque después de verlo de lejos honestamente si no me encontrara en el Friendzone dudaría por completo de mi capacidad de tomar decisiones.

Tenemos el estándar equivocado del tiempo de las relaciones porque esperamos que todo se mueva rápido y terminamos teniendo relaciones apuradas que también se acaban muy rápido.

Puedo considerarme bella y adorable, pero ahora que lo veo de lejos prefiero un tipo que se tome el tiempo se ver si le gusto algo o no, no que se muera por mi así como a la primera porque eso seguro no va para largo. Basta de esas relaciones huracanadas que comienzan así como por la fuerza, donde no hay calma y todo es como apurado.

La vida nos ha rodeado de relaciones apuradas a todas en este grupo de chicas, y por eso si no vemos algo en una semana ya pensamos que no hay interés, honestamente si me preguntan: esto está horrible y nada está bien. ¿Somos las únicas que están como fuera de ritmo? ¿Alguien me puede decir cual es el tiempo estándar entre conocer a alguien y decidir que te gusta?

¿O será que de verdad estoy en el Friendzone y no lo quiero admitir? Al final el sujeto me invitó a dos lugares, en un lapso de menos de una semana de diferencia y la situación se repite, me ha dedicado tiempo y se mostró ofendido cuando mi plan parecía ser diferente a hacerle compañía.

¿O será que solo estoy en el friendzone porque soy yo la que da señales equivocadas?

Aprovecha lo positivo: Costo de oportunidad

No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, o quizás no sabemos que podemos perderlo. El dilema está en el costo de oportunidad, si algo me dejó la Microeconomía fue ese concepto (creo honestamente que no me dejó mucho más) cada vez que tomamos una opción hay un costo de oportunidad que va relacionado a todo aquello que no estamos tomando, pero yo he decidido ver la vida de otra manera, he decidido que en una relación en el momento en que te terminan ese costo de oportunidad se vuelve exactamente eso: una oportunidad.

Cuando te dicen “se acabó” es mentira, las cosas no se acaban ahí, esa frase es solo el comienzo de algo totalmente distinto. Vas a conocer a una persona muy diferente después de esa frase, y no estoy hablando del tipo que se va caminando en ese momento, estoy hablando de la persona que se queda ahí contigo, esa nueva persona que vas a ser de ahora en adelante.

Si hay algo que he aprendido de la vida es que ni modo, tienes que seguir caminando y nada mejor que caminar hacia algo bueno, porque nadie quiere seguir andando si lo que se viene es el infierno mismo. Así que ¡Anímate! Trata de mirar el final de algo como el comienzo de algo nuevo.

Olvídate del arrepentimiento, del dolor, de la tristeza, eso no te va a hacer nada bien. Crea esa nueva persona pensando en todas las posibilidades que tienes frente a ti ahorita. Olvídate de que no tienes a quien decirle que llegaste a casa bien y recuerda que ya no tienes que decírselo a nadie, porque no estás sola, estas abierta a cualquier compañía. ¿Sabes eso de pelear por la película que van a ver? También se acabó porque ahora puedes ver lo que te da la gana y si no lo quieres ver sola búscate algún tipo o amiga al que le guste exactamente lo que tu quieres ver ¡porque puedes decidir!. Y ni hablar del tema de bailar ¡Problema resuelto! Porque ahora puedes bailar con quien te de la gana y cómo te de la gana, y si uno no te gusta tendrás 27 opciones más cerca.

La vida me acaba de enseñar a coñazos que cuando alguien te deja hay 30 más que estaban esperando ese momento así que ¡Disfrútalo y libérate! Porque en este siglo nadie necesita un tipo para poder ser feliz.