Ok, lo admito ¡Me gustas!

Hoy es día de cuento y de lecciones.

Hoy me toca admitir una realidad. He hablado de jugar con personas, de estar en relaciones de amigos con derechos, de no involucrarse; y hoy vengo a seguir con el tema.

Resulta que todo debe llevar un meticuloso proceso de elección, y resulta también que a mi se me hace imposible seguirlo. Siempre he dicho que mi gaydar está dañado, pero hoy tengo que admitir que es todo mi sistema de radar, GPA, WiFi, y cualquier otro medio de información. Aparentemente soy la peor mujer del mundo, no vine con esa intuición femenina o ese instinto que me permite saber cosas “porque soy mujer”.

He escrito miles de post sobre ser amigos con derechos, como este o este, pero la verdad es que hoy vengo a confesar que caí. El problema estuvo en la elección ¿Sabes cuando tomas algo de un vaso que está tapado y es diferente a lo que esperabas? Normalmente te sabe mal, luego lo entiendes, lo vuelves a probar y está mucho mejor. Bueno, yo salí a buscar algo para divertirme y me conseguí en una fiesta con un tipo que se me hizo bastante guapo, ligeramente simpático y tenía la pinta ideal de party boy con el que solo quieres jugar un rato.

Según mi intuición (que ya dijimos que no funciona) la segunda fiesta en la que lo vi fue la confirmación perfecta de eso ¡Listo! Tienes a la persona perfecta para poder divertirte y que al final del día no se te haga más que físicamente atractivo.

Y como todos saben por dónde va el camino después de eso, pues resulta que conforme más tiempo pasaba con él, sumándole además conversaciones constantes por Whatsapp, más lograba darme cuenta de lo equivocada de mi primera impresión. Sumado a una sesión de sexo increíble, donde más allá del contacto físico hubo una química que no podría negar; y una salida en la que el chico en cuestión volvió a demostrarme lo equivocada que estaba y lo fácil que es encajar con él.

Por supuesto que tiene que haber un problema: ese no era el plan.

Y no creo que ese sea el plan para él, además que siento pánico, muero del miedo cada vez que sus dedos recorren mi espalda hasta colocarse en mi cadera y acercarme a él. Me congelo cuando hemos estado en cama y me toma para acercarme. Me transformo en un ser de piedra con cero capacidad expresiva cuando me dice que o besaría a nadie frente a mi. Me tocó darme cuenta de que me encontré con alguien que comparte mis intereses, que no puede decir 2 palabras sin hacerme sonreír y que camina por mi cabeza al menos 3 veces al día.

Lo cierto es que el cuento acá va más por mi analfabetismo emocional y la forma como este ser humano, sin pensarlo, sin intentarlo y posiblemente sin quererlo, derrumbó toda barrera. Y por supuesto la estupidez de que esto venga a pasar cuando menos debe.

La verdad es que besas como nadie, y me encantaría guardarme un millón de besos más. Sé que dije que no quería un novio y tu tampoco, y la verdad es que eso tampoco es lo que necesito solo quiero saber si tu también sientes algo cuando se juntan nuestros labios, si hay el chance de que a las 2 am, cuando no puedas dormir, te cruzo por la mente. La dificultad es permitirme admitirlo, cuando pasan semanas sin verlo en persona.

Y entonces ¿Estoy sola en esto o le ha pasado a alguien más?

A veces se trata de stalkear en redes sociales

Por este post me querrán matar muchas, pero no es la primera vez que mi sinceridad deja al descubierto a miles de mujeres, por nuestros comportamientos inapropiados (que por supuesto negamos a morir).

Mi nombre es Astrid y soy stalker en redes sociales.

Es más confieso que mi cualidad de Social Media Manager me da miles de herramientas para llevar esto del stalkeo en redes a otro nivel. Y puedo asegurar que no soy la única que aprovecha este tipo de posición para hacerlo.

Ha llegado la hora de admitir que veo su perfil de Instagram mínimo una vez cada dos días hasta las fotos en las que está tageado, para saber que no anda con otra mujer. Por supuesto  que lo hago desde las cuentas que manejo como freelance, o como marca, para que si se me escapa un like pase desapercibida.

Tengo que admitir también que he pecado de dar clic en todos los nombres que aparentemente son de mujer que dan like a sus fotos (y a los de hombre también porque soy una enferma), para eso de verificar si alguna lo está haciendo para marcar territorio. Peor aún, confieso que me he metido también en las fotos en las que estas personas están tageadas, para asegurarme de que son cero bonitas y que en caso de que ande con alguna pues quizás exista la posibilidad de que me prefiera a mí.

Confieso que veo su Facebook en casi todo momento de ocio, y hago el mismo procedimiento que en Instagram: ver quienes son todas las mujeres a las que etiqueta en posts (a las que llamo “perras” por cierto, si ofendo a alguien lo siento, mi orgullo no distingue quienes de verdad lo merecen).

Me toca decir también que me tiembla el dedo cuando lo veo en Facebook Messenger, y cuando vengo con alguna estupidez la verdad es que me provoca escribir un “QUIÉREME IMBÉCIL”… así en mayúsculas a ver si reacciona.

Y es que a ciencia cierta la única razón por la que no lo stalkeo hasta por LinkedIn es porque esa red social es tan sapa que se enteraría al minuto de las dos mil visitas semanales a su perfil.

Podría decir que en Twitter me controlo porque solo veo los tweets, aunque a veces también le hecho un ojo a quienes lo han mencionado… por si acaso, ustedes saben…

Si, es una conducta muy poco sana.

Sería mil veces más maduro pasar por encima de todo esto y preguntarle su está con alguien, pero no me habla, así que él se lo buscó… bueno si me habla, pero no como antes. Ya no es mío como antes y ese es el problema, sigo buscando esa seña pequeña de que alguna parte de él es mía, de que por algún lugar se escapa un pensamiento para mí.

El punto es que todas lo hacemos, y estoy segura de que los hombres también lo hacen. Y la verdad… no pienso dejar de hacerlo.

Como dicen por ahí, quien esté libre de pecado que lance la primera piedra, solo procure no pegármela. Entonces ¿Quién se declara inocente de este comportamiento? O mejor aún ¿Qué es lo más lejos que han llegado stalkeando a alguien?.

De Malas Decisiones y Corazones Rotos

Me parte cuando tengo que escucharte decir que fuiste una persona antes de mí y otra después, porque sé que no fue para bien esa transformación, pero ese no es el tema… hoy les cuento como llegas a entrar de forma voluntaria a un cuarto donde sabes que solo se romperá tu corazón.

Siempre he tenido en mente que no eres una persona que pueda tomarme a la ligera, todo contigo tiene tanto peso que esa mañana un “Hey ¿Qué más?” me desarmó por completo, tuve que pararme de mi puesto de trabajo y salir a tomar aire porque me falta espacio. Porque tú eres la razón de este hueco que llevo dentro que me recuerda a cada minuto que le hice demasiado daño a una de las personas más importantes que he tenido en mi vida.

Ese día es un borrón en mi cabeza después del saludo, sé que hablamos pero no puedo recordar qué te dije. Llega a mi cabeza algún recuerdo de hablar sobre mi prima, trabajo y cosas; pero nada claro. Y llegó mi cumpleaños, que siempre tiene esa mala costumbre de ser una razón para desatar lo absurdo.

Te invité y me vestí teniéndote en mente. Usé shorts porque mis piernas son mi mejor atributo, y unos tacones extremadamente altos para estar a tu altura y dar esa vibra de chica mala. Una camisa de Nirvana para que no olvides mis gustos y personalidad, con una chaqueta de cuero, pero me derretí apenas pasaste por la puerta, porque no importa el tiempo que ha pasado, siempre has sido tú.

Pasé la noche con mi atención en ti, en nuestra conversación y con esa estúpida sensación de que no habían pasado sino días desde la última vez que hablamos. Hablamos de la vida, de los planes, de la familia y de todas esas cosas que conocemos el uno del otro mientras tomábamos hasta el amanecer, porque así son las cosas contigo… hasta los extremos.

Y la verdad es que me fui sin ningún rasguño ese día solo porque no lo intentaste.

Pero tuve que insistir, este hueco que tengo por dentro desde los 18 años no me podía dejar en paz y me hizo perseguirte. Hablamos mucho esos días, hablamos como si fuéramos de nuevo mejores amigos, como si nada pasaba y yo… yo era feliz.

Era feliz hasta que me vino esa estúpida idea a la cabeza, invitarte por unas cervezas, porque siempre tuve esa imagen en mi cabeza de hablar y aclarar nuestras vidas en una mesa con una cerveza de por medio, porque no eres un tipo de tomar café. Y con la idea vino una ejecución fastuosa que terminó, obviamente, en cervezas de más y una invitación a un Bar, a lo que me negué más de 6 veces.

El problema es que de alguna forma me convencí de que todo estaba bien cuando no era cierto.

Y ahí gente… ahí vino el error, cuando nos lanzamos a la piscina pensando que es profunda y tenemos espacio, pero pegamos con el suelo.

Te seguí el juego sucio y me dejé convencer de abrirte mi cuarto y mi cama. El problema es que contigo nunca he podido cerrar el corazón.

Tuve que detenerte, no por miedo a que llegara alguien, ni por estar cansada… tuve que detenerte porque no pude manejarlo. Porque sentí como algo en mi pecho se volvía pedazos, se prendía en fuego y al mismo tiempo se volvía oscuro, sentí lo que todos sentimos cuando se rompe nuestro corazón un vacio inmenso e incurable. Sentí como me arrancaban algo, juraría haber escuchado como se desgarraba mi corazón en medio de ese cuarto oscuro y fue como si tus manos me arrancaran la piel por donde pasaban.

Me di cuenta de que era demasiado para mí, que no estaba preparada y no iba a poder salir ilesa de esto. Me di cuenta de que era muy tarde, pero tuve que detenerte, ponerme la ropa como pude y llevarte fuera de mi casa.

No dormí sabes, pasé toda la noche en vela con mil pensamientos en la cabeza sobre la vida, el pasado, el futuro y todo aquello que tenía que ver contigo. Quise desaparecer, borrarme del planeta y ser aire como la canción de Mecano.

No lo sabes, y no fue tu culpa, pero esa noche me destruiste. Me demostraste lo débil que soy y el poco control que tengo de mis emociones, esa noche me mostraste lo peor de mis emociones. El hueco que llevaba por dentro no solo se hizo más grande, esa noche me absorbió.

Y luego desapareciste, fuiste tú quien se hizo aire y se borró del planeta. Y estoy segura de que en algún rincón oscuro tu mente estaba consciente de lo que pasaba por mi cabeza y una parte muy retorcida de tu personalidad disfrutó ese pedacito de venganza.

Y tuve que ser yo la que aligerara toda la situación con un “no significó nada, solo somos amigos” tan frío y estandarizado que me da nauseas y tu lo creíste, o pretendiste creerlo porque era más sencillo que vivir con eso que yo viví estos 6 años: la impotencia y frustración de haberle roto el corazón a una persona que respiraba solo para ti.

De Tinder y otras aventuras

Y volvemos a las aventuras, mías y de estas mujeres que me rodean en el día y día, que son increíbles, pero sobretodo que son increíblemente divertidas.

Y hoy el tema es algo que está de moda a nivel mundial: Tinder, si, Tinder la aplicación para “conocer” gente con la que salir, cuadrar, coger o lo que sea que pretendan hacer. El asunto acá es que no todos estamos en la misma nota cuando entramos en un app como este, de hecho no todos estamos en la misma nota en la vida, pero eso ya es otra historia.

Antes de entrar en la historia en si, les cuento las cosas generales que he encontrado en Tinder (no digo que los hombres son los únicos culpables, solo que en el app yo solo veo hombres) para que luego ustedes me cuenten las suyas.

  1. Hombres cuya foto de perfil es el día de su boda: ¡OUCH! Dios no quiera que las amigas de tu esposa, o tu esposa entren en Tinder y ¡BUM! Sorpresa.
  2. Hombres con fotos con novias: el mismo caso anterior.
  3. Penes, muchísimos penes.
  4. Chicos con edades que de verdad o son la suya: tipo ponen 30 y se ven de 18.
  5. Hombres que colocan fotos solo con lentes, cara tapada o con miles de amigos. Lo cual solo da la impresión de que están ocultando algo.
  6. Filtros, filtros y más filtros.

Y por supuesto también chicos normales con los que he establecido conversaciones y demás.

Pero la parte divertida de todo el cuento viene acá. Resulta que hago Match con un chico súper guapo, que se ve bastante chévere y que además tiene muchos amigos en común conmigo que me dan buenas referencias del susodicho.

Hablamos de la vida, de los gustos, de qué nos haces felices y… En medio de la conversación caimos en trabajo y resulta que conoce a una compañera. El chico en cuestión insistió para que preguntara por él, obvio que como soy hice un chiste de todo el asunto con el típico “no, prefiero enterarme por mi misma que por referencias ajenas”. Nos reímos, seguimos hablando y bueno terminé preguntando por el susodicho.

Las referencias no podían haber sido mejores y yo honestamente ya iba súper pendiente de conocer al sujeto, y toda la conversación siguió el camino correcto. En medio de todo salió el tema de la playa (que yo amo) y bueno se armó un plan de ir con mis amigas, pero con la promesa de que si ellas embarcaban el me llevaba incluido un “mejor para mi si te embarcan, te vienes conmigo”. Así que todo iba bien, el susodicho hasta preguntó la logística del plan y quedamos en “hablar mañana”, esas fueron sus últimas palabras, porque literalmente se desvaneció después de ellas.

Tengo que confesar que le escribí luego para darle un último chance y obviamente nunca respondió. La pregunta queda entonces ¿Qué pasó? Pues es bastante posible que no me enteraré jamás, pero les juro que me quedaré con la intriga por siempre, nivel le mostré a mis amigas la conversación a ver si ellas entendían y nadie logra entender qué ocurrió.

Pues como en la vida nada se oculta luego apareció esa figura que todas las mujeres hemos sido en algún momento, pero que todas odiamos: la exnovia. Porque todas las personas que dieron referencia (por la insistencia de él) la mencionaron… esto me da una idea de lo que puede haber ocurrido pero da igual.

Les cuento que lo encontré meses después en una discoteca conocida, lo vi pasar frente a mi y me di cuenta de inmediato de que la vida me salvó de estar con alguien solo por la “idea” de quien era (además de que me llegaba un poco más arriba del hombro no más y bueno ya pasé por ahí y no quiero volver). Trató de invitarme un trago porque “se le hacía conocida” solo me reí y le dije que quizás más tarde… cosa que obviamente no iba a ocurrir.

No es la primera vez que alguien en Tinder hace planes para no cumplirlos, ni es la primera vez que un hombre aplica la de la bomba de humo en mi vida. Pero la pregunta que queda en el aire es: si están en Tinder y tratan de hacer planes con las personas ¿Por qué no cumplirlos? ¿Cuál es la razón para que los hombres comiencen por un camino y luego decidan desaparecer?

Si alguien tiene una respuesta, pues aquí los espero.

Aprovecha lo positivo: Costo de oportunidad

No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, o quizás no sabemos que podemos perderlo. El dilema está en el costo de oportunidad, si algo me dejó la Microeconomía fue ese concepto (creo honestamente que no me dejó mucho más) cada vez que tomamos una opción hay un costo de oportunidad que va relacionado a todo aquello que no estamos tomando, pero yo he decidido ver la vida de otra manera, he decidido que en una relación en el momento en que te terminan ese costo de oportunidad se vuelve exactamente eso: una oportunidad.

Cuando te dicen “se acabó” es mentira, las cosas no se acaban ahí, esa frase es solo el comienzo de algo totalmente distinto. Vas a conocer a una persona muy diferente después de esa frase, y no estoy hablando del tipo que se va caminando en ese momento, estoy hablando de la persona que se queda ahí contigo, esa nueva persona que vas a ser de ahora en adelante.

Si hay algo que he aprendido de la vida es que ni modo, tienes que seguir caminando y nada mejor que caminar hacia algo bueno, porque nadie quiere seguir andando si lo que se viene es el infierno mismo. Así que ¡Anímate! Trata de mirar el final de algo como el comienzo de algo nuevo.

Olvídate del arrepentimiento, del dolor, de la tristeza, eso no te va a hacer nada bien. Crea esa nueva persona pensando en todas las posibilidades que tienes frente a ti ahorita. Olvídate de que no tienes a quien decirle que llegaste a casa bien y recuerda que ya no tienes que decírselo a nadie, porque no estás sola, estas abierta a cualquier compañía. ¿Sabes eso de pelear por la película que van a ver? También se acabó porque ahora puedes ver lo que te da la gana y si no lo quieres ver sola búscate algún tipo o amiga al que le guste exactamente lo que tu quieres ver ¡porque puedes decidir!. Y ni hablar del tema de bailar ¡Problema resuelto! Porque ahora puedes bailar con quien te de la gana y cómo te de la gana, y si uno no te gusta tendrás 27 opciones más cerca.

La vida me acaba de enseñar a coñazos que cuando alguien te deja hay 30 más que estaban esperando ese momento así que ¡Disfrútalo y libérate! Porque en este siglo nadie necesita un tipo para poder ser feliz.

Serendipity: Coincidencias o Inevitabilidad

serendipityMe quedé con esta frase en la cabeza “no existen las coincidencias, solo lo inevitable” y para quien no me conoce esto solo pone en evidencia que llevo una nerd por dentro que ama con pasión y locura el Anime Japonés.

El asunto acá está en que en este momento me doy  cuenta de que quizás es lo más cierto que ha salido del cerebro de algún creativo guionista con mente de filósofo de la vida. Los momentos cruciales en la vida nos llegan a todos, los errores los cometemos todos y las segundas oportunidades no nos las dan a todos y todo esto es inevitable, no es una simple coincidencia.

Pasé  años buscando una segunda oportunidad como loca (en teoría sería una tercera, pero quien está contando…) la perseguí cual mujer desesperada por un pedazo de chocolate luego de un mes de dieta; y demás está decirles que jamás llegó. Resulta que me di por vencida, deseé felicidad y me dedique a otras cosas, porque me sentí como el perro que persigue su cola hasta que eventualmente se agota, pues yo me agoté.

Pero el mundo no puede dejarnos en paz y la vida tiene que divertirse con nosotros  con el viejo truco de conseguir lo que buscabas cuando estás en otra cosa. Resulta que cuando estaba más concentrada en mi cotidianidad el fulano Chat de Facebook (yo sabía que había una razón por la cual JAMÁS me conectaba a ese fulano chat) decidió volver a la vida con el hola más inoportuno, sorpresivo, inesperado y reconfortante del mundo.  Demás está describirles lo que vino… un calor, bajo de tensión, hiperventilación y un “coño ya va mujer contrólate… no tan rápido, se una mujer grande, hazte la interesante y tómate unos minutos para responder”

Obviamente me tome mi tiempo, pero no porque soy una mujer interesante, si no porque nada en la vida me había preparado para ese saludo y después de una conversación de horas entendí porque había pasado tantos años persiguiéndome la cola antes de echarme al suelo agotada (sin importar que los demás estuvieran viéndome hacer el ridículo) porque las vainas cuando encajan, encajan y dentro de ti sabías que iba a ser así .

No existen las coincidencias… solo existe lo inevitable (y lo realmente inoportuno). Supongo en este momento que lo inevitable es ese feeling de zumbido constante en mi cabeza y el desastre de voces en mi cabeza que lanza frases locas como “no caigas”, “¡LÁNZATE”,  “no te emociones”, “este es el momento”, “no significa nada”, “esto es solo un juego”, “no leas entre líneas”, “esto es el destino” y demás cosas que solo el cerebro femenino es capaz de producir en situaciones como estas.  Y el encontrarte de nuevo con esa persona que honestamente jamás dejó de existir.

Súmale a esto la mala influencia de tus amigas emocionadas por lo que podría ser la historia más romántica de tu vida, la manifestación en vivo del concepto de Serendipity, el hallazgo de la última Coca Cola del planeta, entre muchos otros imposibles. Y siéntate a esperar un poco de cordura… porque sentarte a esperar es lo único que te queda cuando te quitan el suelo de los pies así de golpe.

El problema no es que las mujeres seamos más o menos emocionales, el problema es que la vida juega con estas coincidencias, o cosas inevitables, para emocionarnos y quizás, solo quizás, dejarnos ser felices un rato… eso si tenemos suerte porque lo más probable es que todo esto sea producto de tu imaginación, el Fulano solo quieres “ser amigos” y al final del día le pide que le presentes a tu amiga, esa la flaca de las tetas enormes, a la que tu amas pero que solo por ese momento vas a querer aplastar.  Porque así es la vida: ingrata, inoportuna, vengativa y destructora (al menos de a momentos)

La pregunta no es qué tan inevitable es terminar con el corazón roto cuando se trata del amor de tu vida. Es cuánto tiempo vas a pasar con los pantalones puestos, cuantos tragos te puedes tomar antes de que le digas todo lo que piensas en realidad y hasta que hora vas a poder mantener esa posición de mujer dura, independiente e inalcanzable con alguien que sabe hasta cómo respiras cuando duermes.

Mi Amigo es Perfecto

principe-azul1-e1344349466796Todas tenemos ese amigo en la vida que a nuestros ojos es “perfecto”, lo normal es que tenga novia (porque es imposible que una persona así ande soltera por la vida, y si lo está dura tan poco el espacio que se hace difícil aprovecharlo). Es como ese personaje de How I Met Your Mother con el que Ted siempre ha querido un chance pero su soltería solo dura días (o quizás horas), o cuando si él está libre es porque “necesitaba espacio de su relación casi perfecta donde la otra mujer (a la que odias por hacerle daño a tu amigo adorado del alma) lo destruyó. Y si el está 100% libre lo más probable es que tu no, cayendo en el mismo ciclo.

Enfrentémoslo mujeres, todas tenemos un amigo al que le tenemos unas ganas terribles, pero este es diferente, a este le tienes cariño, este es el tipo que cumple con la lista de las 999999 cualidades que tiene que tener nuestro “hombre perfecto”.  Claro que sabemos que tiene sus defectos, pero ellos no importan porque nunca hemos podido verlos (o hemos sido capaces de ignorarlos).

Usualmente ni siquiera es tu mejor amigo, porque cuando están a solas a veces la situación se vuelve incómoda por tu constante desespero de no mostrar que te derrites por el tipo que ni modo.

Es el amigo que piensas presentarle a todas tus amigas cuando necesitan un príncipe azul, pero lo cierto es que solo quieres hacerlo porque no tienes las bolas y la capacidad de armarte de valor y lanzártele encima en una última movida súper desesperada.
El tipo es tan perfecto que siempre está ahí para decirte las palabras que necesitas oír cuando tienes un problema (hasta con tu novio) , apoyarte cuando necesitas un empujoncito extra. Y su condición de ser humano ideal es tan extrema que de momentos te hace ver a los lados y pensar “¿Por qué ninguno de los manganzones que tengo alrededor son como él?”, en esos momentos llegarás incluso a prometer que la próxima te buscas alguien más como él, pero todas sabemos que te arrejuntarás con el primer error que se cruce por tu camino.

Desde donde yo lo veo tienes dos opciones:

  1. Te armas de valor y te le lanzas encima en una movida desesperada.
  2. Te resignas a no hacer nada y pasas al próximo peor es nada que caiga en la trampa solito.

Mi consejo: lánzate con la primera opción porque este tipo al que llamas “amigo” posiblemente es tan terriblemente comprensivo, emocionalmente inteligente y asertivo que si te va a rebotar lo hará de tal forma que te curará todo el despecho de un golpe, porque este personaje SI entiende el universo paralelo que somos las mujeres y si no al menos se romperá la espalda para verte feliz.

Errores que se vuelven sombras

Shadow-Walking-a22282041 Hace pocos días me llegó un comentario que me llegó directo al hueso de la romántica empedernida que llevo por dentro. Y solo les voy a colocar las primeras palabras: “Yo tengo un amor épico! solo que, al parecer no es nuestro tiempo”

Cuando leo cosas como estas no puedo hacer si no dos cosas, una suspirar y rogarle al universo que por favor le de a estas dos personas “su tiempo” porque alguien que hace un comentario tan sincero en un medio tan público no merece menos que eso.  Y después suspirar y recordar la única relación que he destruido y el cómo me arrepiento.

No les puedo negar que soy feliz dentro de mi relación actual, pero siempre he pensado que llevo una especie de peso conmigo que siempre será mi sombra, y que como buena sombra siempre estará ahí. A veces la veo, otras se esconde, pero es inevitable que me persiga.

Cuando tenía 18 años tuve la que puede ser clasificada como la relación más fácil de mi vida. Simple, sincera, sin muchas complicaciones, con solo dos peleas  unos suegros fantásticos y un chico al que toda mi familia adoraba. Lamentablemente tenía 18 años y al parecer no era nuestro tiempo, porque la madurez (o mejor dicho la inmadurez) no permitiría que la relación funcionara. Ok, pido disculpas MI inmadurez no permitiría que la relación terminara.

Dos veces me asusté, quizás porque era solo mi segundo novio, quizás porque no tenía ni 20 años, quizás porque así tiene que ser la vida, o quizás porque era increíblemente estúpida, y las dos veces destruí la relación más sólida y perfecta que mi círculo social había visto. Éramos esa pareja que todos quieren ser porque “son perfectos”, lamentablemente yo no era perfecta, de hecho no soy perfecta y terminé siendo infiel a la persona que hoy en día veo como una de las personas más perfectas para mi.

Les puedo decir que lo que más me dolió además de que terminara la relación fue que se enteró a través de una de mis supuestas mejores amigas. La crisis más grande fue no saber qué hacer con mi amiga… cómo verla a la cara y perdonarle esto.

article-new_ehow_images_a02_6d_u5_cope-broken-heart-800x800La realización de que había perdido una de las personas más importantes de mi vida vino mucho después, porque él no vivía en Venezuela para ese momento. Les cuento que hasta el día de hoy me duele recordarlo. Y si pudiera pedir algo pediría que me perdonara, no volver con él, pero saber que me perdona ese error.

Hacía mucho tiempo que no se publicaba nada en este Blog, y volvemos al aire con esto, para que nunca olviden que las cosas muy fáciles van a ser las más difíciles se superar cuando ya no las tengan. Es increible como a veces dejamos que lo mejor que hemos tenido se nos vaya por un capricho, pero bueno, como siempre decimos a veces las mujeres somos un universo paralelo.

Amor Épico

EpicLoveFrameHay relaciones que simplemente son diferentes, en las que se dejan de lado muchos aspectos (como la edad y la distancia) simplemente porque la compatibilidad y la atracción es tan fuerte, que las características superficiales de la otra persona simplemente pasan a otro plano.

¿Saben esas parejas que encuentras por la vida donde la química es tan fuerte que simplemente parecen estar perfectamente hecho el uno para el otro? Bueno, somos pocas las que tenemos la suerte de encontrar a alguien así, alguien con quien simplemente encajas y la relación no requiere de ningún tipo de esfuerzo; alguien con quien las cosas son tan fáciles que no entendemos por qué pasamos por tantas torturas antes.

Chicas, este tipo de relación de amor “épico” como se conoce por ahí existen, ¿Saben cómo lo sé?, pues fácil: porque yo lo tengo. ¿Quieren una noticia aún mejor? Los expertos dicen que con suficiente lujuria y confianza TODAS podemos tenerla, o al menos acercarnos bastante.

Las relaciones de amor épico se caracterizan por muchas cosas, la primera de ella es que no importa el lugar, la situación, o el número de gente alrededor, tú y tu pareja siempre pueden disfrutar al máximo, y es posible que aún estando en un sitio rodeados de personas logren sentirse tan cómodos como en la intimidad; este tipo de relaciones se caracterizan porque no importa lo que esté pasando alrededor, cuando ustedes están juntos las cosas simplemente encajan. En estas parejas hay la mezcla perfecta entre pasión, intimidad, compromiso, diversión y dulzura; son relaciones donde la confianza ABUNDA y no solo en términos de confiar en el compromiso que tienen y en la lealtad de la otra persona, si no en lo relativo a esa comodidad de ser absolutamente nosotros (sin ningún tipo de máscaras) con esta persona sin sentir miedo a ser rechazados.

Las parejas que consiguen este tipo de amor son parejas que básicamente son mejores amigos, que se conectan en niveles emocionalmente profundos y que tienen sexo INCREIBLEMENTE BUENO. Para mi es como salir con mi mejor amigo y mi mejor amante al mismo tiempo, es estar con esa persona con la que nunca estaré aburrida sin importar las circunstancias. Es estar con esa persona que te hace perder la cabeza y actuar como loca en cualquier momento y cualquier situación porque simplemente no puedes tener suficiente, con él siempre quieres más (llegando de cierta forma a niveles que podrían ser clasificados de ninfomanía y sufriendo los comentarios de nuestros amigos porque “somos un pegoste” o “tenemos que dejar el queso”, expresiones netamente venezolanas por cierto, pero que básicamente implican que no podemos quitarnos las manos de encima).

La mayoría de las personas coinciden en que estas relaciones comienzan con una dosis masiva de lujuria (y la mia no es una excepción). Casi todas las mujeres que he conocido (excepto una) dicen que sus relaciones épicas han comenzado porque al momento en que vieron a esta persona sintieron de una vez la necesidad de brincarle encima (cosa que debemos evitar hacer para hacernos las interesantes, pero eso ya es otra cosa). Todos sabemos que se necesitan unos meses para pasar de esta obseción sexual, por llamarlo de una manera, a amor, usualmente lo que pasa es esto:

En el primer mes todo es lujuria, básicamente no pueden verse sin mantener su ropa interior en su lugar; el segundo mes comienzas a descubrir (de forma inevitable, así intentes huir) sus cualidades e intereses y aquí es donde comienzas a decidir si esta persona te gusta más allá de lo físico, y fuera de la cama (he de confesar que ahí fue donde yo caí). Por último, si descubres cosas y cualidades compatibles y que son de tu agrado entras en una tercera etapa donde ya comparas valores y cosas que son de importancia para ambos y es aquí donde puedes comenzar a hablar de amor (aunque tanto hombres como mujeres pasemos primero por una etapa de negación profunda). Es importante recordar que si una persona desde el principio es 100% abierta y nos muestra “todo lo que hay que saber de el o ella” lo más probable es que no esté siendo muy sincera.

Por supuesto que hay ocasiones en que esto no es fácil de mantener, por eso acá te traemos tips para mantener viva la pasión y lograr llevar tu relación a un nivel  ÉPICO (o al menos para que te rias de nuestras locuras y formas de llevar las relaciones).

En realidad son dos estrategias básicas:

1.- Recuerdale a tu pareja que estas totalmente loco/a por ella todos los días: puede ser que asumamos que ellos ya lo saben y esto no sea del todo cierto, por eso un recordatorio diario es perfecto para mantener viva la llama de la pasión, porque así nuestra pareja sabe que estaremos dispuestos a estar con el/ella dónde, cómo y cuando sea; y todos tenemos que aceptar que no hay nada que nos prenda más que sabernos deseados, y que nuestra pareja se sienta así siempre juega a nuestro favor (además de que puede comenzar un comportamiento recíproco que no dañará para nada nuestra autoestima). Nunca está demás verlo a los ojos y recordarle la suerte que tienes por estar con alguien como él/ella, enviarle mensajes dándole las gracias por algún gesto o invitación, recordarle lo bien que la pasaste en una cita así sea algo que siempre hacen; en fin, recordarle que a pesar de que su relación ya es estable tu sigues disfrutando de cada momento.

2.- Manten tu “juego” sexual al día: es decir, mantente al día con tu vida sexual, los humanos somos un animal de costumbre, y si nos acostumbramos a posponer el sexo aprenderemos a vivir sin el y suprimiremos por completo nuestro deseo sexual. La mejor manera de mantener nuestro deseo sexual vivo es pensando en sexo (con nuestra pareja) y viviendo la relación sexual de forma completa (denro y fuera de la cama), no hay nada mejor que pequeñas llamadas de atención que mantengan el sexo en nuestra mente. Yo por ejemplo no dejo pasar un momento para agarrar a mi chico disimuladamente, un contacto que además de excitarlo, porque sabe que lo deseo, queda entre nosotros dos y son pequeños secretos y chistes internos que ayudan a fortalecer nuestro vínculo. Se pueden usar también miradas provocadoras de un lado al otro de un cuarto (con o sin gente), en un momento en que esté haciendo algo más pasar y susurrarle al oído lo que quisieras hacerle y seguir caminando, colocar tu mano en su bolsillo trasero en lugar de agarrar su mano,  enviarle uno que otro mensaje sucio mientras ambos están en el trabajo, clases o simplemente ocupados con otras cosas, y por supuesto, llevar nuestras movidas e ideas a la cama (nuevas posiciones, tomar tu el control, tapar los ojos, amarrar las manos, juguetes, disfraces, lo que se te te ocurra que tu pareja también pueda disfrutar).

Una última recomendación que para nosotras es súper importante es el tiempo a solas. No porque ya sea tu novio/a y estén acostumbrados a estar juntos debes recibirlo/a todo el tiempo en casa en pijama o en ropa cómoda, es bueno arreglarse de vez en cuando así el plan sea quedarse en casa (en estos casos provocarlo dejándole ver que no tienes ropa interior es una buena forma de eliminar la “cotidianidad” del momento). Cuando hablamos de tiempo a solas estamos hablando tanto de citas a solas, salidas y momentos como de otras ocasiones que pueden ayudar a mantener su relación en un nivel épico. Una de nuestras recomendaciones es noches sin distracciones donde solo se dediquen a estar juntos, siempre es bueno irse a un hotel (o motel) a pasar la noche sin que nadie los moleste, apagando los celulares y dedicándose por ese día únicamente a ustedes dos, ese tipo de momentos íntimos son los que harán que su relación se mantenga fuerte a pesar del huracán que pueda estarse desarrollando a su alrededor.

Es el tipo de amor que todos queremos encontrar y vivir, sabemos que no es fácil, pero definitivamente vale la pena, sobretodo para nosotras las chicas, pero quien sabe, quizás es solo que las mujeres somos un universo paralelo.

Salir con uno mayor

El otro día estaba en una posada pasando un buen fin de semana con mi novio cuando de repente entra al comedor una pareja donde la chica tenía aproximadamente 25 años y el hombre no bajaba de los 45. No pude evitar que lo primero que viniera a mi cabeza es el concepto que los estadounidenses conocen como “Sugar Daddy” es decir una chica que se busca un hombre mayor por mero interés (porque honestamente el tipo no era nada impresionante, mientras que su ropa y su camioneta si llamaban la atención)

Habiendo superado este “estigma” social comencé a darle vueltas a la cosa y me quedé con la pregunta de: ¿Qué buscan las mujeres jóvenes en hombres que bien podría ser su padre? Porque, si bien hay quienes se acercan a un hombre mayor por interés, por la posibilidad de ascenso social y la estúpida idea de buscarse alguien que las mantenga y las “represente”, hay mujeres que se enamoran de hombres 15 y 20 años mayores que ellas, de hecho hay quienes se enamoran de este tipo de hombres aún cuando no tengan ninguna ventaja económica o social que ofrecerles, derrotando así el concepto del “Sugar Daddy”.

Los estudios demuestran que los hombres prefieren estar con mujeres más jóvenes y las mujeres prefieren hombres mayores, sobretodo porque son chicas que necesitan de alguien que las haga sentir seguras.

De hecho, los estudios demuestran que son cierta clase de mujer quienes prefieren este tipo de relaciones: aquellas que tienen mayor diferencia de edad con sus padre, que adoren a su padre y lo considere un modelo a seguir. También es cierto que las chicas que suelen escoger estas relaciones son chicas inseguras que tienen baja autoestima y tienden hacia la depresión.

Las razones para escoger este tipo de hombres dependen de cada mujer, aquí les dejo con las que más me he encontrado en la vida:

Seguridad: los hombres mayores suelen ser más seguros, “saben lo que están haciendo” y esto le da a la chica menor una sensación de seguridad y protección. Algunas mujeres necesitan una “protección paternal” (esto no necesariamente representa una patología)

Posición económica: esto puede o no ir de la mano con la concepción de que las chicas menores buscan un “Sugar Daddy” que las mantenga… pero no siempre es así, quizás no buscan alguien que las mantengan, pero admiran los logros de este hombre mayor que tiene ya una posición hecha. Agregando por supuesto las posibilidades que esto implica para el crecimiento propio.

La Experiencia: no estamos hablando solo del plano sexual, estamos hablando de que hay mujeres que sienten cierta admiración por quienes les enseñan y tienen mayores conocimientos que ellas, mujeres que toman o no una posición sumisa y dejan que alguien más les diga como vivir sin errores, o que haya quien les aconseje cuando los cometan. Por supuesto a esto vienen sumado el interés por la presunta experiencia sexual y el conocimiento del cuerpo femenino que supone una capacidad de “tocar los botones correctos” y proveernos de una experiencia sexual inolvidable.

Tengo que confesar que NO ENTIENDO a estas mujeres, estuve con un hombre 8 años mayor que yo y la verdad ha sido la relación más complicada de mi vida. Quizás es una cosa de personalidad, o quizás simplemente escogí mal, porque después de una relación de este tipo lo que yo encontré es que su posición económica no me brindaba NINGÚN beneficio ni crecimiento propio, ni siquiera en la quincena había dinero para ir al cine (a pesar de tener una posición privilegiada dentro de una empresa)

Si hablamos de seguridad OLVÍDENLO, en mi vida había conseguido alguien tan inseguro de si mismo, comenzando por el hecho de que la diferencia de edad aparentemente lo intimidaba (siendo yo la menor esto es simplemente estúpido) necesitaba la constante aprobación de la gente a su alrededor y no era capaz de entrar a mi casa, conocer a mi familia y socializar con ellos sin que fuera un drama… Ni hablar de que era incapaz de relacionarse con los amigos de mis hermanos (que eran de su edad) y su forma de lidiar con los conflictos era escondiéndose de ellos (como hace toda persona insegura).

Y bueno… la experiencia… creo que si lo tomaba como referencia para resolver los problemas que se me presentaban iba a destruir mi vida y en lo relativo a la experiencia sexual pues podía morirme de hambre antes de aprender algo (lean acá y entenderán por qué).

Creo que NUNCA me habían decepcionado de tal manera, me sentí como comprando productos de infomerciales, que en pantalla se ven imposibles de creer y cuando nos llegan nos damos cuenta de que en realidad era INCREÍBLE porque no funcionaban ni cerca de cómo lo mostraba la pantalla.

Si bien es cierto que las chicas quieren alguien que tenga más que sexo oral en su cabeza, que sean hombres que conozcan cada punto sexual de su cuerpo y como explotar estos conocimientos, también es cierto que no todos los hombres mayores ofrecen eso; para muestra los dos con los que he tenido la oportunidad de compartir.

Desde mi experiencia les dejo varias conclusiones:

Un hombre mayor no es que sepa “tratarte mejor” es que conoce todas las mañas y formas de “hacerte sentir bien” sin que te des mucha cuenta de cómo son las cosas en realidad.

Un hombre mayor sabe lo que quiere y cómo obtenerlo, muchas veces para desventaja de la chica.

Un hombre mayor tiene más experiencia, por lo tanto más formas de hacer las cosas y esto puede jugar a tu favor o en contra porque también conoce más formas de salirse con la cuya.

Los defectos de un hombre mayor son los mismos de un chico joven, solo que el mayor sabe ocultarlos, con el joven al menos recibes lo que pagaste.

No digo que todos los hombres mayores son malos, no digo que este tipo de relaciones son viciosas y juegan en contra de la chica. Solo digo que hay que tener más cuidado, porque las cosas no siempre son como las vemos, y la experiencia en la vida nos ayuda a ocultar los defectos… es igual que cuando las chicas aprendemos a maquillarnos, usar sostenes con push-up y vestirnos de tal o cual manera para vernos más flacas (sumado el tinte de pelo, la plancha, secador y cualquier otro instrumento que nos ayude a vernos “mejor”) los defectos, el pelo rulo, las arrugas y los rollitos siguen ahí, solo que la vida nos ha dado las herramientas para ocultarlos.